La Cocina de Doña Esthela

En detrás del fogón les presentamos a “LA COCINA DE DOÑA ESTHELA”, ganadora del premio al mejor desayuno en la tercera edición de la revista FOODIE HUB de Londres en el año 2015 siendo ganador su platillo ¨Machaca con Huevo¨.

La Cocina de Doña Esthela

Es bien sabido que la gastronomía Mexicana es de las más ricas del mundo, debido a su sabor y tradición, pero en esta sección conoceremos la parte humana de  quienes están detrás del éxito que nos ha llevado a colocarnos entre los mejores.

Doña Esthela, para nosotros, la revista BAJA FOODIE es un honor el poner entrevistarla;

¿Como parte de esta entrevista nos gustaría saber si es originaria de Baja California?

“No, soy originaria del estado Sinaloa”.

¿Cómo es que llego específicamente a Valle De Guadalupe?

“El rancho Nevares mandó por nosotros para trabajar en el campo".

¿Podría contarnos un poco sobre cómo fueron sus primeros años de residencia en el valle?

“pues a los 2 años de estar en el rancho, me quede sin trabajo y mi esposo quería que nos regresáramos a Sinaloa, pero yo no quería, quería que mis hijos estudiaran y se superaran, pues yo no tuve la oportunidad de ir a la escuela”.

¿Fue ahí cuando comenzó a cocinar?

“Si un poco, yo amo la cocina y es lo que más sabia hacer desde pequeña pero comencé a lavar y planchar, al mismo tiempo que hacía pan”.

¿Dónde lo vendía y que costo tenia?

“En el mercado negro en $2.50”.

Sé que sus hijos han sido parte fundamental para lograr lo que ahora tiene materializado ¿Qué tan difícil ha sido ser emprendedora y madre a la vez?

“Muy difícil, porque tenía que caminar hasta la carretera a las 5:00 de la mañana con mi canasta en la cabeza, una cubeta en el brazo y llevar de la mano a mis hijos para que pudiesen ir a la escuela y vender mis burritos en ensenada”.

¿Cuándo fue que se dio cuenta que la cocina podría ser el trabajo que tanto estaba buscando?

“Cuando gane $250 pesos en un solo día vendiendo mi pan ya no tuve tiempo de lavar y planchar, entonces decidí también hacer burritos”.

¿Entonces fue ahí cuando decidió convertirse en lo que ahora conocemos como “LA COCINA DE DOÑA ESTHELA”?

“Sí y también porqué  afuera de mi casa se me juntaron 7 u 8 personas, porque se enteraron que vendía burritos, vinieron y no tenía ni donde sentarlos, les puse unas sillas y una tabla, así que pensé en hacer mis propias mesas, para que así pudiera llegar más gente”.

¿Cuál era su menú?

“No tenía, llegaban y me pedían de desayunar y les daba huevitos con frijol, queso y tortillas de harina”.

¿Qué costo tenía su platillo?

“No sabía cuánto costaba, ni sabía cómo cobrar, así qué les decía, “déjenme lo que quieran” y me daban 20 ó 25 pesos”.

¿Cuéntenos como fue para usted enterarse que después de tanto esfuerzo y sacrificios, había sido ganadora de un premio otorgado por una revista londineza?

“Fue muy emocionante, yo no creía, ya me habían llamado y yo colgaba porque me hablaban en inglés y no entendía hasta que la cuarta vez, me hablaron con un poco de español pero pensé que era una broma”.

¿Podría compartirnos cuál ha sido su mejor anécdota que ha tenido en su restaurante?

“cuando recibí la visita del Chef Gordon James, fue un orgullo para mí cuando beso mis manos”.

Por último, díganos ¿A qué le atribuye el éxito que la llevo a ser lo que hoy en día conocemos?

“son 3 cosas, el amor por la cocina, el entusiasmo y la dedicación”.

No cabe en este pequeño párrafo todas las risas ni toda la entrevista, tendríamos que apoderarnos de la revista, pero entre otras cosas que Doña Esthela nos contó, fue que el nombre se lo dieron sus hijos, pues cuando eran pequeños, jugaban a que tenían un restaurante, ellos eran los comensales y ella la chef, ella les decía bienvenidos a la cocina de Esthela, entonces ellos le decían pero todos te dicen “DOÑA ESTHELA” ahí supo que si algún día llegaba a tener un restaurante, se llamaría de esa manera;

Como entrevistadora me gustaría destacar que, sin duda alguna, Doña Esthela, ha nacido con un don para cocinar, pues nunca ha tomado clases de cocina y las únicas medidas que ella conoce son las puntas de sus dedos y lo que aún ha llamado más mi atención al conocer a la señora Esthela, ha sido el entusiasmo con el que contaba cada detalle, la humildad de saber que a pesar de su éxito ella sigue cocinando para su gente, como ella les llama, y que le causa mucha emoción saber que sus comensales se van satisfechos, por lo delicioso de sus comidas pero más conocer el cariño con el que prepara cada platillo, tampoco ha dejado de lado su pan, que tanto le dio y le sigue dando,

Reciban un cordial saludo.

¡Nos leemos pronto!